Mientras secuestran, asesinan por un celular, masacran soldados, dejan niños en los basureros, nos complacemos en afirmar que eso le pasó por exponerse, que ahora tenemos más soldados y policías héroes y que hay que imponer la pena de muerte a esas madres y padres desalmados. Y seguimos entretenidos con el partido de futbol, la rumba o la ingesta de licor.
Las noticias de prensa y radio son aterradoras y para aumentar nuestra indiferencia cambiamos de emisora, escuchamos el CD de música pirata o sintonizamos otro canal.
¿Nada de lo que cause dolor a los demás es con nosotros? ¿Qué cada quien se defienda como pueda? ¿Está bien que sigan acabando el mundo o robando nuestros bienes públicos y privados con el apoyo de nuestra indiferencia cómplice?
