Desde el año 2014, propuse que para sembrar conciencia de paz y tolerancia y minimizar el número de mujeres asesinadas por celos, se establezca el día mundial sin celos el que se realizará el último sábado de mayo y el último sábado de noviembre, ambos extendidos hasta el domingo siguiente. Noventa y seis horas de inmersión total en cultura de tolerancia, civilidad y respeto que tendrían amplio espectro en todas las restantes horas del año.
En esta noble tarea de sensibilización debemos participar todos: Los ministerios de familia, educación, salud, trabajo, justicia, los organismos defensores de la mujer y la familia, el I.C.B.F., las instituciones educativas, la radio, televisión, prensa, redes en general, psiquiatras, psicólogos, médicos familiares, abogados penalistas y de familia, fiscalía, defensores de derechos humanos, policía de infancia y adolescencia, comisarías de familia, expendedores de licor, apologistas de música que promueve la violencia y la represalia afectiva y en los diferentes países los organismos pares a los mencionados.
La propuesta quedó y aun cuando no ha tenido suficiente eco, hay tiempo todavía para hacerla realidad y más que tiempo lo que tenemos son razones para aceptar el reto.