AUTORIZO COMPARTIR ESTA COLUMNA y excelente que sea comentada en los salones de clase de todos los países, pero en especial en los de Colombia. Y por supuesto que en todas las familias.
Además, tener hijos con las mejores garantías de sus derechos fundamentales es un buen aporte para minimizar las limitaciones económicas y el riesgo de formar violadores de la ley. Y estos hijos educados en condiciones esmeradas serán factor de progreso en la familia, la sociedad y el Estado.
Nos corresponde repensar sobre la educación y formación que estamos dando a los niños, niñas y adolescente de esta época. Con razón, pero con indiferencia, preguntamos qué país, qué mundo vamos a dejar a nuestros hijos y qué hijos vamos a dejar a nuestro país, a nuestro mundo.
