La verdad es que las ideologías están en crisis. Son mezcolanzas sin pies ni cabeza. Hay propuestas de gobierno que han demostrado su incapacidad para superar la inequidad y han sido olvidadas por sus mismos creadores. Y hay quienes defienden propuestas negativas, a sabiendas de que son negativas, solo por temor a ser calificados como prudentes. Quieren aparecer de avanzada, así su avance sea hacia el abismo.
Tenemos poco tiempo para la decisión final. Y la debemos tomar de manera racional para que sea útil. A un lado el voto pasional, visceral o la indiferencia electoral. El voten que eso no es conmigo, o que pase lo que pase que nada puedo aportar, deben ser pensamientos, actitudes que merecen entrar en licencia para que la abstención sea mínima.
