Como los seres humanos somos imperfectos en la toma de decisiones y fácilmente nos dejamos llevar cuando el diablo puerco nos tienta o cuando aflora la debilidad de nuestra carne o cuando el instinto nubla la razón y nos lleva a los placeres desordenados o cuando perdemos el control de nuestro cuerpo porque hemos permitido que nuestra voluntad, nuestras barreras morales pierdan su fortaleza y por ser imperfectos podemos cometer, y con frecuencia lo hacemos, actos que nos pueden llevar a la frustración de nuestras vidas.
Muchas veces somos suma de TONTERÍAS, IMPREVISIÓN e IRRESPONSABILIDAD