“Está en juego la identidad y supervivencia de la familia, compuesta por el padre, la madre y los hijos. Está en juego la vida de tantos niños, que serán discriminados desde el inicio, siendo privados de la madurez humana que Dios ha querido si tuviesen un padre y una madre.”
“Los niños tienen derecho a una familia con un padre y una madre, capaces de crear un ambiente idóneo a su desarrollo y a su maduración afectiva”
