Recordemos que la obligación de alimentos es de doble vía. Es dando y dando. El alimentante, el que da los alimentos, da apoyo económico, afectivo, moral y el alimentario, el que recibe los ali-mentos, da cariño, respeto, obediencia en cuanto sea oportuna y por lo menos un abrazo, un gracias, un mensaje de amor el día del padre, de la madre, de los cumpleaños.
La obligación de alimentos no es de aquellas que se deben pedir a la fuerza, con amenazas, con encarcelamientos. Los alimentos se deben ganar con cariño, con afecto, de tal manera que el ali-mentante actúe más por necesidad de dar apoyo que por obliga-ción de pagar solo una cuota de dinero.