Es absurdo que culturalmente un hombre piense que una mujer puede ser de su propiedad y que el futuro de la mujer depende de la voluntad del hombre. Por todos los medios debemos repetir que esto no es cierto y hay decirlo y repetirlo hasta que todos los hombres y mujeres lo aprendamos.
Y en cuanto al licor se refiere, Colombia sublima su cultura de celebrar todo con licor, la mayoría de las veces ofrecido por las mismas autoridades.