La celebración de marzo es para que entendamos la igualdad, respetando las diferencias, entre hombres y mujeres, pero es válido afirmar que también se debe garantizar la igualdad de hombres entre si y mujeres entre sí.
Y debemos entender que la igualdad en términos absolutos es un imposible por naturaleza. Todos tenemos ADN diferente, todos somos seres únicos e irrepetibles, todos queremos ser diferentes a los demás. Las personas se comparan con sus semejantes y siempre encuentran que ellas tienen una mejor condición que las personas con las que se comparan. Y quieren tener mejor condición, quieren estar en los podios, quieren tener mejores ascensos y miles condiciones más que nos hacen diferentes.
Hagamos énfasis en que la igualdad debe ser en lo bueno y no en lo malo. No iguales por el lenguaje vulgar, por la chabacanería, por el vicio del licor o de la droga, por la ofensa a la estima, por ser proclives al delito y muchas más opciones,
