Según los entendidos, a los candidatos no les interesa motivar a los abstencionistas porque no tienen argumentos para ganar adeptos por sus opiniones. Se limitan a prometer lo que la gente quiere oír y que ellos saben que no van a cumplir.
5) No menos importante es entender que los partidos políticos, los programas ideológicos y las hojas de ruta para por lo menos minimizar la pobreza, las inequidades, mejorar la formación académica, el trabajo decente, los salarios justos desaparecieron al permitir que cada candidato sea un partido y que éstos hayan sido reemplazados por empresas con fines exclusivamente electorales.
6) Los que tenemos la opción de elegir debemos saber que el próximo Congreso debe estar integrado por mujeres y hombres comprometidos con programas de reingeniería que permitan la consolidación de la democracia, la equidad, la vida decente, la atención inmediata de los derechos fundamentales de las personas, el rescate sin fundamentalismos, de la familia como núcleo fundamental de la sociedad y el acercamiento al ideal de la progenitura responsable.
