AGOSTO, MES DE LAS PERSONAS DE LA TERCERA EDAD

Los mayores, no son, no pueden ser carga para la sociedad. Por el contrario, deben ser la luz que ilumine nuestros caminos de progreso y sana convivencia. Es verdad que los mayores de 60 no tenemos la habilidad para manejar las máquinas modernas de tecnología, pero es importante entender que el ser humano sigue siendo cuerpo, mente, espiritualidad, afecto, relación social y laboral y que no podemos dejar que el celular y sus semejantes reemplacen nuestro cerebro y nuestro corazón.

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LEGADO DE DARÍO GOMEZ

En la vida en pareja, hoy compromiso en decadencia, al iniciar el contrato solemne de matrimonio se acostumbra a prometer amor para toda la vida. Decimos: “Yo, te recibo a ti, como esposo (a) y me entrego a ti y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte todos los días de mi vida hasta que la muerte nos separe,” promesa frágil que se rompe fácilmente y que ya al final de la vida muchos caen en la cuenta de que fue una torpeza haber roto el lazo del amor eterno.
Y yo, así sea por horas, loquillo enamorado creo que si hay amor eterno y amor para toda la vida, así sea en la vida después de la muerte.

Vale la pena recordar lo que debe ser política de Estado: CERO EMBARAZOS EN Y POR ADOLESCENTES Y CERO EMBARAZOS NO DESEADOS.

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BIENES DE LA SOCIEDAD CONYUGAL Y DE LA PATRIMONIAL EN MATRIMONIO CONSENSUAL

La sociedad conyugal, salvo acuerdo en contrario, nace por el contrato del matrimonio, tanto como la sociedad patrimonial, salvo acuerdo en contrario, nace por el acuerdo de voluntades de formar pareja, de vivir juntos a la manera de como si fueran casados.

Vale la pena recordar lo que debe ser política de Estado: CERO EMBARAZOS EN Y POR ADOLESCENTES y CERO EMBARAZOS NO DESEADOS.

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SEMANA DE INDEPENDENCIAS

En la Constitución se debían consagrar las bases de la libertad e independencia y la formación de un sistema federativo. En la misma acta quedó constancia de que los integrantes de la junta provisional de gobierno prometieron “derramar hasta la última gota de su sangre por defender la sagrada religión Católica, Apostólica y Romana y al amado Monarca Don Fernando VII y la libertad de la Patria; conservar la libertad e independencia de este Reino en los términos acordados; trabajar con infatigable celo para formar la Constitución bajo los puntos acordados, y en una palabra, cuanto conduzca a la felicidad de la Patria.

Desde antes del 20 de julio de 1810 y hasta el día de hoy, el pueblo, especialmente el pueblo raso sigue derramando hasta la última gota de su sangre mientras los descendientes de los criollos se aferran a los privilegios y siguen sembrando inequidades.

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