Políticas malévolas contra la niñez son las propagandas del Ministerio del Trabajo para invitar a que los niños, es decir, los menores de 18 años no trabajen. Y más grave que los funcionarios pasen con sus escoltas y vean niños siendo explotados al estar en las esquinas pidiendo dádivas en forma de limosna y que sigan indiferentes. Y que a los menores de 18 años se les estimula la maternidad y la paternidad a sabiendas de que carecen de todos los medios para garantizar los derechos de sus hijos.
Un país es inviable si a las personas solo se les enseñará a trabajar a partir de los 18 años. Lo que está prohibido es la explotación laboral y los trabajos riesgosos. Esta prohibición debe cumplirse de manera estricta. Y por supuesto que todo trabajo que sea incompatible con la jornada escolar. Pero en los demás escenarios el trabajo es necesario y ayuda a formar a la persona para el bien de su familia y de su sociedad.
