Hay quienes afirman que una vez se firme la paz en la Habana todo mejorará en Colombia. Yo, que soy realista y pragmático, no tengo tanta fe. Pero si estoy convencido de que Colombia, con firma o sin firma de la paz, deberá ser un país posible en el que todos podamos vivir a la manera de como se vive en los países cercanos a los llamados desarrollados. Colombia no será Suiza, ni Dinamarca, ni el Reino Unido, ni Singapur. Pero si debemos luchar por llegar a ser como Panamá, Argentina o Portugal.
Esta semana cumplió 2 años una niña hija de una pareja joven. El papá trabaja como administrador de un predio rural y tiene garantizados su salario, prestaciones, vivienda, salud en el POS, televisión satelital y de cuando en vez internet. La mamá trabaja tiempo parcial y recibe ingresos cercanos al medio salario mínimo. Se empeña en mejorar su calidad de vida asistiendo a cursos que brinda el SENA, no todos útiles para el sector donde vive.
La niña aprende de programas de televisión, videos y música clásica y canciones en inglés. Es un plus que le ofrecen los empleadores de sus papás.
Pero la niña debe tener un proyecto de vida para cuando tenga 25 años. En ese plan deben estar presentes los papás, la familia, la sociedad, los medios de comunicación, las autoridades que protegen la familia y los docentes.
